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Mostrando entradas de 2011

Crísem

Todos somos artistas porque somos parte de la Creación Divina.

Cada uno de nosotros llevamos un color inmerso en el alma; lamentablemente nuestra visión y la capacidad de percibirlo se distorciona y mancha porque dejamos a nuestro lienzo tan desprotegido que poco a poco pierde el color original ante lo físico. Sin embargo, podemos a ese color proteger, y así dejarlo intacto desde el momento en el que así lo decidamos.

¿De qué color has escogido tu esencia... de qué color deseas que tu vida sea? Si no te gusta el color de tu vida, toma las herramientas necesarias para pintarla del color que te apetezca... ¿Rosa, blanco, azul, amarillo, naranja? ¿Qué color te hace feliz? Pinta tu visión... tu alma, tu vida...
...pinta tu sonrisa...

...pinta y pinta y no lo dejes de hacer... y si algo pasa que manche tu lienzo, sin descanso vuelve y píntalo... una pasada, d…

Mahatma (Alma Grande)

"La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original."  A.Einstein


Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que…

Encuentro.

Abrí la puerta, y aspiré el aroma del viento al rozarme las mejillas.  Cerré los ojos sutilmente y callé la voz que me taladra la mente.  En ese momento de perfecta introspección, no pedí otra cosa más que perdón... No pude dar gracias por nada; a pesar de ser consciente de lo mucho que Él me ha dado.  Mordí mis labios y suavice el nudo que me aprisionó la garganta.  Había lagrimas en mí; dulces gotas de llanto que imploraban nacer a la luz.  No pude contenerlas, aunque intente hacerlo al apretar los puños.  
— Dime, ¿qué te pasa? —escuche su suave voz detrás de mí y me estremecí.  No pude responder a su pregunta.  Simplemente, negué un par de veces con la cabeza y volví a apretar los puños.  ¿Qué podía decirle?  No había respuesta en mí, solo un tímido dolor que me hacía arder todo el ser.  
— No has querido hablar desde ayer, ¿he hecho algo malo? —volvió a preguntar, mas su voz se había llenado de ligera zozobra.  Me dolía escucharlo así, ya que sabía que él no tiene nada que ver…

Yo... Un espejo.

Aquí estoy... Sin frases prestadas ni textos ajenos, simplemente con mis propias palabras y mis vastos retos.

Creí que todo era sencillo, que jamás iba a perder a un amigo... Ingenuamente me entregué al amor y al constante desatino.

Al final, no he ganado nada más que dolor.  Algunos dicen que aprendes de las caídas, de los errores que vas cometiendo en la vida, que es sabio levantarse y no mirar abajo, que el corazón sigue vibrando a pesar de todo lo malo que le haya pasado.  Sin embargo, no tarda en llegar una pregunta a mi mente... Queda, frágil, pero hiriente y certera...

¿Qué pensabas ganar con vivir esa historia?

Y, aunque suene descabellado, tengo una respuesta... Una tímida e inocente... "Amar y ser amada".

Pero, eso no existe en este plano de egoísmos y sofismas. Se cree que lo es, pero estamos perdidos. No hay tal amor en nosotros, sólo posesión e inconsciencia... Dolor y pesadumbre... Anhelos vanos y quimeras insostenibles.

Así, flotando en una nube de febril elo…

Por hablar mucho hacemos que nuestra lengua cometa cuatro pecados.