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Mostrando entradas de enero, 2011

Ojala....

Ojala todo fuera imaginar
Ojala todo fuera crear Ojala todo me llevara a ti
Ojala tu mundo fuera el mío
Ojala mis sueños fueran mi realidad y
mi realidad mis sueños Ojala estuvieses aqui
para secarme las lágrimas con tus manos
y en tus hombros posar mis quebrantos
Ojala este mundo fuera el que creo
para que todo lo malo se desvaneciera ante mis ojos
Ojala tu sonrisa no fuera quimera
en mis cotidianos días Ojala te tuviera en enfrente
para mirarme en tus ojos y así perderme
para ya jamás volver a donde ahora existo
que más que ser alegre en mi tristeza me desvisto Ojala dejara de sentirme frágil
para negar con todas mis fuerzas
la realidad a la que estoy apegada
y que, a cada minuto, me roba un poco más de mi fachada
Ojala te tuviera a mi lado
para robarte un beso, un abrazo y
en tu regazo posarme sin reparo
y así... inerte y muda... cerrar los ojos
y morir para renacer de nuevo
y repetir lo que empezo como un juego.
Claudia V. Ramírez.

Vivir Arduamente.

Es dulce vivir arduamente y ser dueño de ti mismo.
Nosotros no estamos viviendo arduamente. No estamos tratando de escalar nuevas montañas, nuevas cumbres. No estamos tratando de explorar. Estamos más interesados en la comodidad, la seguridad y la estabilidad. Buda dice: Es dulce vivir arduamente. ¿Alguna vez has intentado escalar la cima de una montaña? Es duro. Transpiras, la respiración se hace difícil, te cansas. Y cuando alcanzas la soleada cima y te tumbas sobre la hierba, ¡qué relajación y qué alegría invaden tu ser! El silencio de la cumbre y lo arduo de la escalada, pero lo has conseguido y ¡qué satisfacción haberlo alcanzado! Podría haberte soltado un helicóptero, pero entonces no habrías tenido esa felicidad. Habría sido una comodidad. Edmund Hillary podría haber alcanzado la cima del Everest en helicóptero (habría sido más fácil), pero intentó la vía difícil. Y escribe: "Nunca he conocido dicha semejante. Cuando alcancé la cima estaba completamente a solas, el primer homb…

El oficio de escribir....

¿Porqué nos enfermamos?

- Porque confundimos comodidad con calidad de vida.
- Porque confundimos comer con alimentarnos.
- Porque confundimos sobrevivir con vivir.
- Porque contaminamos el mismo aire que respiramos.
- Porque contaminamos el mismo agua que tomamos.
- Porque vivimos siendo concientes de lo que nos hace mal y lo seguimos haciendo.
- Porque anhelamos vivir en un piso y no sobre el piso.
- Porque preferimos vivir en ciudades porque tenemos todo lo que creemos que necesitamos al alcance de la vida y nos alejamos de la naturaleza que nos provee todo lo que nos alcanza para vivir.
- Porque nos es más fácil perder dos horas frente al televisor que ganar media hora meditando.
- Porque es más fácil complicarnos con los problemas, que ocuparnos en soluciones.
- Porque nos cuesta menos pelear y enjuiciar, que amigarnos y pedir perdón.
- Porque nos cuesta menos odiar que amar.
- Porque enjuiciamos más al prójimo de lo que lo amamos.
- Porque destruimos más de lo que creamos.
- Porque aportamos más al sistem…

Calidad de Amor.

¿Tu Amas?
¿Qué es el amor?
Una definición poética del Espíritu Emmanuel dice que El amor es la fuerza de Dios que equilibra el Universo.
Ante eso podemos observar el poder de ese sentimiento.
En nuestra vida diaria el amor ocupa un lugar de destaque.
No existe quien no ame a nadie o a nada. El ser humano es eminentemente afectivo.
La capacidad de amar es la virtud por excelencia, llama especial que nos asemeja al Creador.
Algunos aman su trabajo, otros a su religión.
Algunos aman a sus bienes, otros su arte.
Algunos aman el deporte, otros aman a los animales...
Pero todos nosotros, sin excepción, amamos a otras personas, sean amigos, esposa, esposo, hijos, madre, padre, abuelos...
Tú mismo, en este preciso momento en que lees esto, tal vez estés pensando en las personas que amas.
Pero una cuestión se impone cuando se habla del amor: ¿Quién ama se pelea?
Es evidente que si hablamos del amor con la …

Madres extraordinarias.

Un joven caminaba por la calle cuando encontró un hombre caído. Inexperto, pero con un buen corazón, cogió un taxi con el hombre y partieron rumbo al hospital.   Llegando al destino, se dio cuenta de que no tenía el dinero para pagar el taxi.       El chofer le pregunta: ¿Quién es este hombre que usted está trayendo al hospital?        No sé, respondió el joven. Lo encontré caído en la calle y pensé en ayudarlo.        Bueno, respondió el profesional, si usted puede ayudar a alguien que no conoce, yo también puedo. El costo del recorrido es por mi cuenta.        El hombre, aun inconsciente, fue puesto en una camilla. Pero, ahí empezaron los problemas. El joven no sabía su nombre, su dirección ni tampoco si tenía un plan de salud. Nada.        Por fin, dijo a la recepcionista: Yo no miré sus bolsillos. Solo pensé en ayudarlo.        Bueno, si él no es tu pariente, no es conocido tuyo, ¿quién se responsabilizará por los costos de la atención médica…