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Tritón desterrado.

Emergió del mar una noche de tormenta, como tritón enardecido se soltó de las cadenas y elevo la mirada al cielo dejando a su rostro llorar. En su oscura mirada, la luna hizo su cuna. En sus labios trémulos, el agua creo ríos de espuma... En sus manos cargaba el vacío de su alma. Agacho la mirada para prenderla de sus manos... Emitió un gemido... ¿Qué era lo que había olvidado? ¿Qué fue lo que había perdido? Con desespero agrio, hundió sus manos en el agua tratando de encontrar "eso" que no recordaba... Pero, que dolía... Dolía tanto que... ardía. En alaridos de angustia, volvió la mirada al cielo abrumado de nubes densas que lloraban ante su triste presencia... Suplicaba por una respuesta... Anhelaba una pista... ¿Por qué sus manos ardían? ¿Por qué su cuerpo dolía? El viento, ráfaga mezquina, le dio un par de puñetazos haciéndolo caer... Y él, simplemente, no entendía por qué... Desnudo, atravesó y salió del mar... Se recostó en la arena para llor...

La mar y El viento.

La mar y su silencio La mar y su cantar Al viento tiene preso Mas no deja éste de jugar El viento es travieso Gusta de abrazar Hace danzar a la lluvia Y a la mar logra encantar Danza espectacular Entre el viento y la mar Las estrellas del cielo osan mirar Suspiran, inertes, pues quisieran cantar Mi mar... Mi refugio... Mi fuente de libertad. Esu Emmanuel G.

Eso pensó...

"Se había alejado Había cerrado la puerta Se había endurecido Nada sentía ya por Ella." "Pero Ella insistía Ella lloraba Ella suplicaba Y Él accedió." Eso pensó. De pronto, un ligero dolor se transformo en agonía...  Una herida que surgió de su cobardía... Y es que, Él también se enamoró... Y vaga sin rumbo fijo Con la mirada y el rostro perdido Con el corazón en la mano Y el alma en un hilo. Esu Emmanuel G.

Anda con cuidado.

No sé cómo empezar esta queja mía, no quiero que se lea como si fuese una agonía. Pasa que he sido sincero, franco y honesto conmigo mismo, con mis sentimientos. He sido capaz de cortar hilos de hierro que me sujetaban a un dolor, a una pasión inconforme, a una quimera venenosa. He sido capaz de soltar lo que no me sirve, lo que no me ayuda, lo que me carcomía las ganas de escribir. Y, aún con todo esto, he sido injuriado, criticado, maltratado, ostentado como un mentiroso, un ruin, un canalla, sólo por ser Yo.  Y no puedo decir que estoy decepcionado, pues la decepción va ligada a un apego tonto. Sin embargo, no encuentro otra palabra que defina lo que siento. Busqué paz en un mundo que creí sincero; como ese espacio donde eres un niño pequeño, donde juegas a crear castillos, historias de miedo o de romance. Creí ciegamente que iba a encontrar gente noble, con la mente despierta, con el corazón confiado, sin fantasmas, sin horrores. Pero, lamentablemente, no fue así. Me tope ...

Un adiós...

Me cuesta siquiera expresar lo que ésta fecha significa para mí... Tal vez sea la misma sensación que me abrazó la primera vez que te vi... No, no hace falta que lo traigas a tu mente, será mejor dejarlo así... No quiero traer a tu bello corazón los recuerdos de algo que, hace tiempo, acabó. Hoy es un buen día para festejar la alegría que a ambos nos embarga... A ti por estar viva, por llevar en tu rostro la belleza de la vida, por dejar que en tus mejillas se pinte la candorosa timidez de los años. Y, para mí, por ser el dueño de estos ojos que, alguna vez, te miraron con el anhelo enamorado de un colibrí que busca el alimento en lo que más ama; la flor. Me es grato saber que aún tengo la oportunidad de acercarme a ti, aunque sea para sólo hacerte entrega de este sincero mensaje que guarda todo aquello que ya no te podré decir. Es de mi esperanza, que un camino de perfecta felicidad reconforte tu andar por la ajetreada existencia que es la vida. En el fondo sé que, en tus labi...

Insatisfecha.

Era de mañana. El sol ya tenía tiempo de estar afuera. Parecían las diez de la mañana, tal vez más tarde. Estaba vestida para salir con la familia. Mi hermana, sus dos niños y mi madre. Teníamos hambre, mucha. Los niños estaban inquietos por eso, fue así que decidimos visitar un restaurante que tiene fama de ofrecer un buen buffet.  Al llegar al lugar, nos encontramos con que estaba lleno, parecía haber fiesta. Había ruido y mucha gente, pero si había mesas disponibles; redondas, con manteles blancos, con los cubiertos y platos puestos. Se veía limpio y acogedor. Nos emocionamos.  Esperamos a que nos atendiera el mesero, pero no llegaba. En ese lapso de tiempo, me dispuse a observar lo que me rodeaba; con los ojos merodeaba los alrededores, observaba a la gente. En un espacio donde se encontraba el bar había una banda de payasos tocando jazz. Se les veía alegres, joviales y dispuestos a divertir; la gente que estaba dentro de ese lugar si se divertía, pero quienes e...

Olvidando, recuerdo... Y acepto.

Tal vez esto vaya a tener un titulo, tal vez no... Esa indecisión mía de definir las cosas me mete en aprietos constantes y, sin embargo, no hago nada por cambiar. Así me siento bien, así estoy contento. ¿Qué me trae aquí este día? ¿Un sentimiento o un pensamiento? No lo sé... De pronto, me nacieron las ganas de hablar de Ella. Y no quisiera ahondar mucho en el tema, pero tampoco puedo evitar hacerlo, pues en su profundidad está lo que me ha traído aquí. Me cala el hecho de que no puedo dejar pasar ciertas cosas como inadvertidas aunque eso parezca. Mis ojos no pueden evitar mirar lo que no han de mirar. He ahí mi pesadilla. La calamidad me persigue, al menos ese es el cristal que me he puesto en la mirada. No puedo durar mucho tiempo molesto por algo que, en mi mente, muere rápido. En el fondo, olvido, y no me lamento por hacerlo, pues... ¿Para qué me serviría el recordar lo que no ha de ser recordado, lo que pudiese traer rencor o desatino? Soy de los que dejan a...