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Entradas

Ángel Esmeralda.

Te recordé en un sueño, en un sueño lleno de luz, de calor y ternura, en un sueño ahogado de pureza… Te recordé mientras te veía caminar, vestida de nubes, con la luz de Dios en los hilos de tu ropaje y el candor de las rosas prendado de tu talle… Te recordé en un sueño que me impregnaba de dicha, que me arrebataba las lágrimas para pintarme en los labios una dulce sonrisa… Te recordé tan viva, tan llena de alegría, con los cabellos reflejando la luz de las estrellas doradas y los ojos perdidos en el verdor de la esperanza… Te recordé y me abracé como se abraza lo que hace tiempo se dejó ir… Te recordé y me colmé de gratitud, de una excelsa conmoción que no dejaba de brillar en mis pupilas mientras tú andabas, pausadamente, alrededor mío… Te recordé y me sumergí, sin dudarlo, en el ardor de tu pecho, en esa llama bendita que resplandecía en esmeraldas…, y naufragué, cedí al océano de tu etérea existencia, me dejé arrastrar por el torrente cristalino de tus olas, por la tibieza mágica …
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Yoga: the opportunity to be present.

Like falling water. Like the air that blows. Like the warm light. This is the practice of Yoga.

La sonrisa de su padre.

Caminaba tras de ella, y ella jamás volteó a mirarme… Iba sumida en sus pensamientos, tal vez pensando en su madre que acababa de fallecer.  La seguí por un largo tramo, hasta que la vi entrar a su casa.  No me despedí, ¿para qué? Iba a volver a verla… Sabía que iba a visitarme al día siguiente.  Yo estaría esperándola en el umbral… No quería irme sin verla sonreír, al menos, un poco.  En sus labios carga con un recuerdo que me acompañará a la luz.


Esu Emmanuel G.

A través de la mirilla... [1ra. Parte.]

"Hoy me voy a prensar de ti, de tus ojos, de tu boca, de tu pelo…" Llevaba un buen rato dándole vueltas a esa frase en su cabeza, no sabía cómo continuar. El silencio le seguía.  Llegaban a su mente palabras; frases cortas que trataba de combinar con ese comienzo, pero nada le convencía.  Frustrado, arrancó la hoja para hacerla bola en sus manos y luego lanzarla a la pared que tenía a unos metros frente a él.  Volvía a suspirar, a tomar aire profundamente, trataba de encontrar otro inicio… Imposible. ¿Qué pasaba por su cabeza realmente? ¿Qué era lo que quería decir que no podía salir de sus manos? Se avasallaban entre sus dedos esos cuestionamientos, mientras en su cabeza se agolpaban las respuestas; aún mudas, temerosas, dispersas.  Daba lentos giros en la silla al tanto que trataba de callar a su mente, era mejor buscar el silencio entre tanto ruido que lo agobiaba, pero… El silencio parecía no querer visitarle.  Volvía la misma frase a amotinarse en sus sienes y en sus la…

Gracias.

Regresar a casa después de tanto tiempo en la vagancia.  Me encuentro satisfecha por lo descubierto, lo vivido, lo sentido y lo perdido. He cosechado conocimiento; mucha información que es de ayuda para mí. Eternamente agradecida estoy con los seres con quienes me topé y me he cruzado, esto continuará hasta que diga "basta". 


Si me conociste...

He leído tus cartas, las he repasado una y otra vez.  Todas las lecturas me han llevado a lo mismo: "Si me conociste, ¿por qué juzgarme tan mal?"
Es una pregunta que no me alcanzo a responder, y no porque no pueda hacerlo sino por que no te tengo aquí. No soy, ni fui, dueño de tu mente.  Jamás lo fui.  Lo que vivimos fue un arranque de lujuria tan profundo que aún no lo puedo olvidar.  
Lo acepto, Vida Mía.  Lo acepto... Estas manos te extrañan, estos ojos te lloran, esta boca ruega por el elixir de tu piel.  Vago sediento por las veredas de otra vida que no me alcanza a complacer.  Pero, no puedo volver contigo, no puedo, me lo tengo prohibido.  Entrar a tu mundo es enloquecer.  Me haces sentir tanto que me hierve la piel.  Del corazón ni hablar, no sabe cómo responder a tu presencia, a tu cercanía, a tu capricho, a tu cadena.  
Si por mi fuera, desaparecería tu recuerdo de mí... Sin embargo, me es imposible.  
Te recuerdo tanto, te siento tanto aún.  
Si te amé o no, no i…

Ella... Creación.

Su alma es tan pura,  que las nubes se hacen hojas, el cielo azul, tinta, y el sol, la dorada pluma.
Cada que observa hacia el firmamento,  las mismas estrellas van escribiendo lo que miran en sus ojos; el reflejo.
Y cuando sonríe...  Oh, tú no quieres ver cuando sonríe. Sus blancos dientes brillan como si fuesen luceros ardientes.  Puede cegarte.
El mismo cielo se le ha entregado a sus manos,  como lienzo eterno a sus profundos pensamientos.
No hay nada que a Ella se le pueda negar,  tiene en sus dedos la pureza de la abnegada creatividad.
La misma naturaleza se sabe a su merced, pues si hay belleza en el mundo es por Ella, la niña que vibra como un ángel de piel.
Cierto día, Ella perdió la fe. Se creyó vacía, se sintió ajena a lo que fue. Sus ojitos ya no brillaban, mas sus lagrimas ardían en su piel.  Su llanto llenaba a las hierbas de pena, a los arboles de tristeza, a las aves de dolor...  Ella desconocía que la naturaleza y todos los seres que la rodeaban, vivían sólo por que ella los hacía v…