Guerras, revueltas, caos, sangre, muerte, dinero, poder, odio, dolor, lagrimas, violación, densidad, oscuridad... ¿Porqué? ¿Porqué? ¿Qué hay de la luz? De la bondad, de la alegria, de la sanacion, del amor, del perdon, de vivir, de verlo todo como es, rosa, blanco, dorado, azul, violeta, ororubi, verde. ¿Qué tiene la gente? ¿Qué le ha hecho no sonreir? ¿Porqué se aferra a la negrura del abismo? ¿A la dureza de la muerte? ¿Porqué se ciega ante la blanca luz de Tu Verdad? ¿A la bondad de tu cariño? ¿A la lozania de tu voz? ¿A la pureza de tu piel? ¿A la frescura de tu aliento? ¿A vivir por reir y no por llorar? Duele verte reflejado en el rencor, en el odio, en la impunidad, en la injusticia. Duele verte sumergido en un pozo sin fondo donde solo el agua negra te colma los pulmones de plomo. Duele verte matandote a ti mismo por un trozo de oro o poder. Duele saberte rico y mirarte pobre en tu ignorancia. Duele que no veas la belleza que te colma,...
Aquí es dónde yace el pensamiento de lo creado o, simplemente, imaginado.