Ir al contenido principal

Lluvia.

Te veo... 
De pie ante la ventana...
Contemplas el llanto del cielo 
mientras mis dedos viajan a través de tu contorno.

¿Cómo estás? ¿Eres feliz?

Sábete endulzada en mis manos...
Glorificada en mi piel...
Santificada en mis labios...
Amada en mi corazón.

Me ves de pie...
Bajo las plateadas gotas de lluvia que caen del gris firmamento...
Y te sonrío al contemplarme...
Y te beso al llamarme.

¿No te has percatado que,
con las lágrimas de mi cielo,
se forman las yemas de mis dedos
y te acaricio en el quedo sonido del agua contra el suelo?

Piérdete en el agua clara que cae,
así te entregarás a la humedad de mis besos
con los que te demuestro lo tanto que te quiero.

Y, embriagado en la humedad de tu roce,
mi totalidad se expande, explotando en mil colores...
Todos se incrustan en tus labios,
formando así, el más bello arcoiris de amor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vanidad... Lujuría.

¿Qué es una mujer sin la vanidad a cuestas?
Sin ella se desflora, se marchita, muere.

¿Qué es un hombre sin la lujuria atada al sexo? Sin ella, pasaría de largo ante la lozana belleza de una ramera. 
Estoy aturdido, perdido, cegado. Tu luz me enaltece, me atraviesa la mente. Me hace querer poseerte para borrarte del rostro  esa risa burlona que te aprisiona.
Te paseas, te regodeas, te sientes enorme. Mas, no te das cuenta del travieso informe que haces llegar a mi trastornada locura. 
Mis ojos te miran, te desnudan, te intuyen. Te quiero mía, ¿me oyes?
Y con palabras necias quiero enamorarte.
Te grito, te lloro, te imploro que me ames.
Tu vanidad me exalta, me aturde, me carcome. Me atrae tu aroma, ¿o acaso tu imagen? Mis lascivos ojos me pierden en deseos, en quimeras rancias que solo muestran la vacuidad de este absurdo. 
Te quiero para mí, y en mi agonía te sueño, te palpo, te hago mía. Sin pena ni arrepentimiento,  solo con la lujuria que me abraza, me come, me amansa.
Te quiero,…

Hambre.

Quiero comerte,
ligera saciarme de tus formas,
completa estremecerte con mis manos,
serena lamerte con mis yemas,
tan tersa suprimirme en tus orificios,
húmeda saberme extinto en tu Todo,
Nada ser un abismo de luz,
oscura ser tu torrente de agua,
clara y en el éxtasis de nuestros flujos,
caliente seas en un grito,
 libre.
@esuegastellum

Gracias.

Regresar a casa después de tanto tiempo en la vagancia.  Me encuentro satisfecha por lo descubierto, lo vivido, lo sentido y lo perdido. He cosechado conocimiento; mucha información que es de ayuda para mí. Eternamente agradecida estoy con los seres con quienes me topé y me he cruzado, esto continuará hasta que diga "basta".