¿De qué nos hemos perdido? ¿En qué hemos fallado? De repente todo ha quedado inadvertido... tú y yo nos hemos olvidado. Tu sonrisa y la mía aunque vibrantes en un solo espacio se oyen distantes... y aunque en unirlas me esfuerce cada día, no vuelve a mí esa melodía que al conocerte surgió en mí y al abrazarte jamás quería apartar de mi vida. ¿En qué me he convertido yo? ¿O en qué lo has hecho tú? si en un pasado tú mundo lo era yo y en mí el oxígeno lo eras tú. ¿Abrí de más mis labios o acaso deje de hablar? ¿Cerré mi corazón? ¿Dejé de escuchar? Ya no me entibio en tus manos y el calor de las mías desaparece en tu pecho, ¿cuándo dejaste de amarme? ¿cuándo dejé de adorarte? ¿Por qué ahora al extender mis brazos sólo me encuentro con un álgido halo? Extraño el calor que de ti surgía en un día nublado... ...y la frescura que tu ser me brindaba cuando la luz del Sol a mi cuerpo embriagaba. Eramos tan opuestos el uno del otro, sin embar...
Aquí es dónde yace el pensamiento de lo creado o, simplemente, imaginado.