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Clave Sol (Solitude)


Clave Sol: El primer volumen de la trilogía llamada "Solitude", nos adentra a un mundo lleno de magia, inocencia y fe; sendero que Soledad, nuestra protagonista, deberá caminar para vía de realizar su sueño más anhelado. 

La historia nos adentra en esa lucha interminable por la que se atraviesa al ser niño, al tratar de mantener vivas las fantasías que, ante la adversidad de un mundo "adulto", gris y lleno de prejuicios, se resquebrajan al tomar el sendero que la represión asfixiante de la sociedad impone al creerlo correcto.   

Caminemos con ella, a través de este largo, mas bello viaje, que nos irá desnudando la materia para conocernos y sabernos como aquellos niños sonrientes al luchar por todo cuanto amamos. 

Una hermoso escrito que no puede ser encasillado en un sólo género.   Aquí encontraremos una novela, un cuento, un teatro, un libro dirigido a todas aquellas personas  que quieren despertar y ver la vida como lo que es... Color.


Solitude Clave Sol Capítulo I
Solitude Clave Sol Capítulo II

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Vanidad... Lujuría.

¿Qué es una mujer sin la vanidad a cuestas?
Sin ella se desflora, se marchita, muere.

¿Qué es un hombre sin la lujuria atada al sexo? Sin ella, pasaría de largo ante la lozana belleza de una ramera. 
Estoy aturdido, perdido, cegado. Tu luz me enaltece, me atraviesa la mente. Me hace querer poseerte para borrarte del rostro  esa risa burlona que te aprisiona.
Te paseas, te regodeas, te sientes enorme. Mas, no te das cuenta del travieso informe que haces llegar a mi trastornada locura. 
Mis ojos te miran, te desnudan, te intuyen. Te quiero mía, ¿me oyes?
Y con palabras necias quiero enamorarte.
Te grito, te lloro, te imploro que me ames.
Tu vanidad me exalta, me aturde, me carcome. Me atrae tu aroma, ¿o acaso tu imagen? Mis lascivos ojos me pierden en deseos, en quimeras rancias que solo muestran la vacuidad de este absurdo. 
Te quiero para mí, y en mi agonía te sueño, te palpo, te hago mía. Sin pena ni arrepentimiento,  solo con la lujuria que me abraza, me come, me amansa.
Te quiero,…

Hambre.

Quiero comerte,
ligera saciarme de tus formas,
completa estremecerte con mis manos,
serena lamerte con mis yemas,
tan tersa suprimirme en tus orificios,
húmeda saberme extinto en tu Todo,
Nada ser un abismo de luz,
oscura ser tu torrente de agua,
clara y en el éxtasis de nuestros flujos,
caliente seas en un grito,
 libre.
@esuegastellum

Gracias.

Regresar a casa después de tanto tiempo en la vagancia.  Me encuentro satisfecha por lo descubierto, lo vivido, lo sentido y lo perdido. He cosechado conocimiento; mucha información que es de ayuda para mí. Eternamente agradecida estoy con los seres con quienes me topé y me he cruzado, esto continuará hasta que diga "basta".