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GRACIAS... MAMÁ...


Ahora que soy mamá me doy cuenta de la difícil tarea que es serlo... En un principio me costaba comprender muchos de los regaños, llamadas de atención e incluso lágrimas que mi "ma" dirigía a mi hermana y a mí... En muchas ocasiones le repetí —tú no me quieres— y cuando estaba muy deprimida —no debí haber nacido—, y en mi inmadurez jamás pasó por mi cabeza lo mal que a ella le hacían sentir estas palabras. No es fácil levantarte desvelada cada una, dos o tres horas, con el cuerpo pidiendote dormir, calentar agua y preparar leche, y aún con todo el cansancio y los párpados llenos de peso, alimentar una tierna boquita... No es fácil no tener leche en tu seno para ofrecerle a tu bebé, sabiendo que es el mejor de los alimentos para su cuerpo durante los primeros meses de vida, no es facil saber que uno de tus hijos ha enfermado, escuchar a un doctor decirte que se te puede ir de las manos y pensar que nunca jamás podrías volver a ver su carita,y aún así tener que sonreír cuando te pregunta —¿Me voy a aliviar mami?— y responderle —claro que sí mi amor... todo estará bien—... Cargar por nueve meses con los cambios (en ocasiones no tan agradables) que tiene nuestro cuerpo de mujer: palpitaciones, ascos, vomitos, dolor de espalda, mareos, etcetera... Mirarte el cuerpo en el espejo y saber que ya no eres la misma de antes una vez que tu bebé ha nacido... Sacrificar muchas cosas, como ir al cine para ver la pelicula de tu actor favorito, ya que ese dinero prefieres gastarlo en pañales, biberones o ropa para tu bebé... Ser mamá, enfermera, terapeuta, payasa, cantante, bailarina, cocinera, actriz (por aquello de que tienes que poner una sonrisa a tus peques cuando por dentro estás que te lleva la chin... porque algo no te salió bien), masajista y todas las profesiones existentes.
Ser mamá no es una tarea sencilla... Es muy difícil... Sin embargo, como toda tarea, llega el momento de la calificación que se ha obtenido al revisar si la has hecho bien o has puesto, al menos, todo tu esfuerzo en ella; así, podría decir que la mejor nota no es un "10" en tamaño gigante escrito en un papel, sino verte en la mirada de tu hijo quien te regala su más sincera sonrisa al abrazarte y decirte con su voz más tierna: "Eres la mejor y más hermosa mami del mundo... Te amo".
Por eso mamita, ahora que yo también lo soy, te pido perdón por haber sido tan inmadura... Te amo y gracias por ser quien eres... Gracias por haberme permitido vivir dentro de ti y haberme dado la vida... Te amo, y es por eso que desde allá arriba, donde tan sólo era un suspiro divino, quise elegirte como mi mamá, ya que sé que la vida no hubiese sido la misma si no hubieras sido tú quien me hubiese resguardado durante todos estos años... La que me crió y me convirtió en la mujer que ahora soy. 

Paloma B. Ramírez

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@esuegastellum

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