Ir al contenido principal

La sonrisa de su padre.

Caminaba tras de ella, y ella jamás volteó a mirarme… Iba sumida en sus pensamientos, tal vez pensando en su madre que acababa de fallecer.  La seguí por un largo tramo, hasta que la vi entrar a su casa.  No me despedí, ¿para qué? Iba a volver a verla… Sabía que iba a visitarme al día siguiente.  Yo estaría esperándola en el umbral… No quería irme sin verla sonreír, al menos, un poco.  En sus labios carga con un recuerdo que me acompañará a la luz.


Esu Emmanuel G.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Yoga: the opportunity to be present.

Like falling water. Like the air that blows. Like the warm light. This is the practice of Yoga.

Hambre.

Quiero comerte,
ligera saciarme de tus formas,
completa estremecerte con mis manos,
serena lamerte con mis yemas,
tan tersa suprimirme en tus orificios,
húmeda saberme extinto en tu Todo,
Nada ser un abismo de luz,
oscura ser tu torrente de agua,
clara y en el éxtasis de nuestros flujos,
caliente seas en un grito,
 libre.
@esuegastellum

Veloz como una carrera hìpica.

Atento entre los despreocupados, despierto mientras otros duermen, veloz como una carrera hípica, deja a sus competidores atràs.
     El sueño tiene que ser roto; y cuando el sueño se rompe, no hay nadie despie rto; sólo hay allí despertar. No hay nadie iluminado, solo hay iluminación. Una persona iluminada no puede decir "Yo"; incluso si tiene que utilizar la palabra es solo algo verbal, hay que utilizarla por culpa de la sociedad. Es solo una regla del idioma. de otra manera él no tiene un sentido del "Yo".      El mundo de los objetos desaparece, y entonces, ¿qué sucede? Cuando el mundo de los objetos desaparece, tu apego a las cosas desaparece, tu obsesiòn por las cosas desaparece. No es que las cosas desaparezcan ellas mismas; por el contrario, las cosas por primera vez aparecen tal como son. Entonces no estás aferrándote, obsesionado; entonces no estás coloreando la realidad con tus propios deseos, con tus propias esperanzas y frustraciones. Entonces el mundo no …