Ir al contenido principal

Ojala....


Ojala todo fuera imaginar
Ojala todo fuera crear
Ojala todo me llevara a ti
Ojala tu mundo fuera el mío
Ojala mis sueños fueran mi realidad y
mi realidad mis sueños
Ojala estuvieses aqui
para secarme las lágrimas con tus manos
y en tus hombros posar mis quebrantos
Ojala este mundo fuera el que creo
para que todo lo malo se desvaneciera ante mis ojos
Ojala tu sonrisa no fuera quimera
en mis cotidianos días
Ojala te tuviera en enfrente
para mirarme en tus ojos y así perderme
para ya jamás volver a donde ahora existo
que más que ser alegre en mi tristeza me desvisto
Ojala dejara de sentirme frágil
para negar con todas mis fuerzas
la realidad a la que estoy apegada
y que, a cada minuto, me roba un poco más de mi fachada
Ojala te tuviera a mi lado
para robarte un beso, un abrazo y
en tu regazo posarme sin reparo
y así... inerte y muda... cerrar los ojos
y morir para renacer de nuevo
y repetir lo que empezo como un juego.

Claudia V. Ramírez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hambre.

Quiero comerte,
ligera saciarme de tus formas,
completa estremecerte con mis manos,
serena lamerte con mis yemas,
tan tersa suprimirme en tus orificios,
húmeda saberme extinto en tu Todo,
Nada ser un abismo de luz,
oscura ser tu torrente de agua,
clara y en el éxtasis de nuestros flujos,
caliente seas en un grito,
 libre.
@esuegastellum

Gracias.

Regresar a casa después de tanto tiempo en la vagancia.  Me encuentro satisfecha por lo descubierto, lo vivido, lo sentido y lo perdido. He cosechado conocimiento; mucha información que es de ayuda para mí. Eternamente agradecida estoy con los seres con quienes me topé y me he cruzado, esto continuará hasta que diga "basta". 


Vanidad... Lujuría.

¿Qué es una mujer sin la vanidad a cuestas?
Sin ella se desflora, se marchita, muere.

¿Qué es un hombre sin la lujuria atada al sexo? Sin ella, pasaría de largo ante la lozana belleza de una ramera. 
Estoy aturdido, perdido, cegado. Tu luz me enaltece, me atraviesa la mente. Me hace querer poseerte para borrarte del rostro  esa risa burlona que te aprisiona.
Te paseas, te regodeas, te sientes enorme. Mas, no te das cuenta del travieso informe que haces llegar a mi trastornada locura. 
Mis ojos te miran, te desnudan, te intuyen. Te quiero mía, ¿me oyes?
Y con palabras necias quiero enamorarte.
Te grito, te lloro, te imploro que me ames.
Tu vanidad me exalta, me aturde, me carcome. Me atrae tu aroma, ¿o acaso tu imagen? Mis lascivos ojos me pierden en deseos, en quimeras rancias que solo muestran la vacuidad de este absurdo. 
Te quiero para mí, y en mi agonía te sueño, te palpo, te hago mía. Sin pena ni arrepentimiento,  solo con la lujuria que me abraza, me come, me amansa.
Te quiero,…