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¿Tuyo o mío?


Cada uno de nosotros tiene un mundo en la cabeza.
Nadie, tal vez, esté equivocado.
Realmente no sabemos quién tenga razón sobre lo que piensa, lo único fiable son los sentimientos.
No obstante, confiar en lo que sentimos puede ser traicionero. Al final, algo desagradable para muchos
puede ser agradable para uno.

Observo, reflexiono y, acepto o niego lo que concluyo. Sin embargo, siempre me quedan esas ganas incontrolables de seguir divagando, procesando, auscultando... ¿Será, acaso, que en esto se resume la vida? ¿Nuestra existencia depende sólo de la constante experimentación?

Escucho injurias... Veo atrocidades... Huelo muerte de ideologías...  Siento escalofríos incesantes al saberme atrapado en un globo que desprende amor y el cual se esfuma al toque de los alaridos lujuriosos del hombre.

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¿Qué es tuyo?
¿Qué es mío?
¿Qué nos ha sido prestado?
¿Qué hemos robado?
¿Qué se nos ha regalado?

¿Sabes en verdad qué te pertenece?
¿Estás seguro de ser quién crees ser?

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Yo también he leído lo que me han ofrecido.
He creído lo que, a mi mente, ha entrado.
Las palabras, las letras, las frases... Ellas han entrado a mi torrente sanguíneo.
Han formado un cumulo de coágulos que no son míos.

Creencias, valores, ideologías.
Todo es creación suya, no mía.


Claudia. V. Ramírez.



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@esuegastellum

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